LCP: PLATAFORMA INTERACTIVA

Desde la invención de la cámara cinematográfica y hasta la consolidación del cine como una de las experiencias culturales decisivas del siglo XX y el siglo XXI, han sido muy pocas las modificaciones que ha sufrido el mecanismo del cinematógrafo desde el punto de vista técnico. Tras las dos grandes revoluciones que significaron la adición del sonido y, más tarde, la fotografía a color, los avances se han limitado principalmente a algunas mejoras ópticas en la construcción de las lentes y en la sensibilidad de la película.

De hecho, no será sino hasta la aparición de la cámara digital a fines del siglo pasado que la forma tradicional de hacer cine es alterada en sus rudimentos. Hoy día, la transición del cine en película al cine digital ha alcanzado una difusión cada vez mayor, incluso en los sistemas de las grandes industrias productoras.

Aunada a la expansión del internet y la emergencia de toda una nueva serie de recursos tecnológicos para la información y comunicación entre las personas, siguiendo el modelo de las redes sociales, la revolución de esta metamorfosis digital está abriendo nuevos cauces y perspectivas tanto para la creación fílmica, como para la producción, distribución y consumo de contenidos audiovisuales.

El debate está abierto: la inquietud sobre el destino del cine como arte, industria y fenómeno social se impone entre preguntas, dudas, elogios, críticas, tomas de posición a favor o en contra del cine digital, que surgen a la par de nuevas propuestas y experimentos estéticos.

¡LUCES, CÁMARA… PLAY! es un blog diseñado para todos aquellos cinéfilos de afición o vocación interesados en indagar sobre los temas y argumentos de este apasionado debate, desde el que vemos replantearse algunas de las interrogantes centrales en la meditación sobre el rumbo de las sociedades modernas.

Tres son los ejes de análisis que proponemos, correspondientes al ámbito del cine considerado en sus vertientes económica (el cine como industria), estética (el cine como forma artística) y social (el cine como medio de comunicación.)

SECCIONES

En la sección Debate incluimos artículos de crítica especializada donde se abordan los puntos más sobresalientes de la discusión.

En Panorama Actual, el lector interesado puede encontrar links a noticias relacionadas con los últimos desarrollos del cine digital (actualizadas semanalmente), para seguir alimentando la reflexión.

En Cineojo encontrarán reseñas de películas y cineastas que han experimentado con las posibilidades del formato digital.

Por último, en Breve historia de sombras y luces anexamos una pequeña presentación en Power Point donde ofrecemos un apretado repaso cronológico de la evolución del cine desde sus antecedentes remotos hasta la más reciente tecnología.

¡Bienvenidos!

martes, 10 de mayo de 2011

A PROPÓSITO DE LA TECNOLOGÍA


Concebir la tecnología como panacea o como utopía me parece tan falso e inútil como percibir en ella una amenaza inexorable y permanente contra el ejercicio de nuestra libertad. Inútil respecto de las transformaciones a las que estamos llamados en tanto civilización si queremos detener la generalización del sufrimiento y la desdicha en pleno siglo XXI, era de la “convergencia tecnológica” y la “revolución digital.”                                         
          Probablemente, en comparación con el mesianismo tecnológico, haya más lucidez en denunciar los efectos alienantes que, tanto a nivel individual como colectivo, derivan de la vertiginosa difusión de nuevos dispositivos y sistemas para producir, almacenar, procesar e intercambiar objetos de consumo y (especialmente) información. Pero, de cualquier manera, se trata de una verdad parcial, proclive a degenerar en una actitud de anatema apocalíptica, tan equívoca y falaz como su contraparte utopista. 
Si la ingenuidad de la fe sin reservas es directamente peligrosa, no lo es menos la parálisis del horror impotente, que, frente al reconocimiento ominoso de la inexorabilidad de la tecnología, se plantea como única salida la ruptura evasiva con el contexto, como si esa renuncia fuera siquiera viable (entiéndase que lo importante y comprometedor son las soluciones colectivas, que afectan el devenir de nuestras sociedades, y no el mero “lujo” de la evasión individual.)
No sé qué tan claramente nos demos cuenta de que, en el fondo, la discusión en torno a los efectos positivos y negativos desencadenados por la serie de cambios que, en la configuración y dinámica de nuestras sociedades, está produciendo la incursión de los nuevos medios para informarnos y comunicarnos (que operan con base en plataformas descentralizadas como el internet) no es una discusión que pueda resolverse desde los planos del sistema político o económico vigente, como hasta ahora se ha hecho, sino desde el plano de la discusión sobre los fundamentos mismos de nuestra concepción del mundo.                               
La tecnología no es inherentemente buena ni mala, pero, tan paradójico como esto pueda parecer, tampoco es neutral, puesto que está inmersa en la compleja red de procesos a través de los cuales una sociedad se configura a sí misma. Lo que nos plantea una situación tanto más problemática cuanto que vivimos en una civilización cada vez más dependiente de la tecnología.
Desde tal punto de vista, todas las desgracias que ésta pudiera acarrear son responsabilidad del conjunto de la sociedad, y se propagan siempre en función del desfase que existe entre los individuos que componen dicho conjunto y las transformaciones desencadenadas por la aparición de nuevos dispositivos y recursos tecnológicos.
Mientras no seamos conscientes de la necesidad de someter a una revisión radical las premisas ideológicas y filosóficas fundamentales con base en las cuales construimos el marco interpretativo con el que organizamos nuestra experiencia de la realidad y conferimos sentido a nuestros pensamientos y actos, nuestro pensamiento estará condenado a seguir moviéndose en el plano de las falsas dicotomías (bueno/malo, redención/condenación, milenio/apocalipsis), es decir, el plano del conflicto irresoluble y  la esterilidad.                                                                      

Por David

martes, 3 de mayo de 2011

REDES SOCIALES Y RECONSTRUCCION SOCIAL


La manera de relacionarse de las personas ha cambiado de manera rápida en los últimos años, hoy todo el mundo se comunica por mensaje de texto, por chat, email o dejar mensaje en alguna red social, pareciera ser que el término "comunicación" es sinónimo de "te mando un mensaje por cualquier vía tecnológica".

En pocos años las redes sociales se han convertido en la maquinaria publicitaria más importante gracias a la inmensa cantidad de usuarios y a la facilidad y accesibilidad de los costos al publicitarse en estos medios, además de el factor de que estas redes recolectan datos e información personal de los usuarios la cual puede ser usada para incrementar la efectividad de la publicidad al vender publicidad personalizada, con anuncios que van directamente a un publico meta.

El problema que enfrenta este medio es que al ser nuevo y a través de internet no existen regulaciones o son difíciles de aplicar ya que el internet no es un lugar físico y se presta a que sea fácil el no usar tu verdadera identidad para llevar a cabo actos delictivos como estafas  o robo a cuentas bancarias todo desde la comodidad de tu hogar.

La redes sociales también han sido útiles en batallas legales, se han dado casos en los que el padre ha negado ante el juez tomar drogas, mientras fuma marihuana en su Facebook, un claro ejemplo de cómo una nueva tendencia social cambia la forma de llevar a cabo el divorcio, otra tendencia que se volvió común recientemente.

Uno de los aspectos más importantes y más recientes para la sociedad es la manera de generar una revolución sin necesidad de levantarse en armas como lo es el caso de Lina Ben Mehnni, una profesora de inglés en la Universidad de Túnez, de 17 años, que se hizo famosa entre sus compatriotas, al recorrer las tres ciudades principales en las que estalló la revolución tunecina y contar en su blog todo lo que vio.
Sus textos denunciando el abuso de poder del dictador Zine el Abidine Ben Ali y de su esposa, Leila Trabelsi, la corrupción existente, las violaciones de derechos humanos y la censura, junto con sus fotografías de los abusos policiales en las protestas, dieron la vuelta al mundo. Pero sobre todo, sirvieron para movilizar a miles de ciudadanos, quienes convocados a través de Facebook y de Twitter, apoyados por el movimiento Anonymus y por otros blogueros, salieron a las calles provocando el derrocamiento del presidente, que tras más de 20 años al frente del gobierno, se vio obligado a huir.

Unos días después fue en Egipto donde los jóvenes, imitando a los tunecinos, salieron a las calles para protestar contra el gobierno de Hosni Mubarak, quien lleva casi 30 años en el poder.
En ambos países el descontento social encontró en internet una poderosa arma de movilización frente a sus regímenes autoritarios y corrompidos.

El futuro de las redes sociales es difícil de predecir, lo más seguro es que gracias a los avances tecnológicos estas se volverán aun más presentes en nuestra vida diaria gracias a que ya no es necesario estar frente a una computadora para acceder a estas, ya se puede acceder desde cualquier lugar del mundo donde haya cobertura telefónica o conexión con algún satélite.

Las redes sociales bien aprovechadas pueden servir para crear comunidades donde sus miembros compartan información de común interés. Pero debido al gran éxito de las redes sociales y al número de usuarios que congregan, son el foco de atracción de muchos maleantes que buscan únicamente aprovecharse de usuarios inocentes que publican información sensible que es aprovechada por los delincuentes informáticos.

No se trata de juzgar el rol que cumplen las redes sociales, sería un error no reconocer toda la utilidad que cumplen al achicar distancias cuando realmente se está lejos, pero sí es bueno saber que si el amigo está cerca, qué mejor que verlo frente a frente, en su casa o lugar donde este, porque un abrazo, una palabra dicha mirando a los ojos, no suplanta la mejor red social jamás inventada. El uso de las redes sociales son un excelente recurso para generar debate y lograr cambios sociales.


Agustín Bracho Adalid

Cine Experimental en Filipinas


http://caballosyopinion.com/?p=1178



El cine experimental es un genero poco conocido y Filipinas esta a  la vanguardia. Un país en vías de desarrollo que recientemente a hecho propuestas interesantes como es el caso de Aurora una cinta que muestra crudamente la realidad de la guerrilla. Los realizadores Filipinos han sido victimas de la censura y la escases de presupuesto y aun así han llegado a festivales como Cannes y Venecia. Una vez mas la tecnología digital demuestra su gran potencial para cineastas independientes. 


Agustín Bracho Adalid

Ambulante se une al Vive Latino



La música y el cine desde sus inicios han estado íntimamente relacionados en la búsqueda de complementarse el uno con el otro. La difusión se vuelve mas eficaz a medida que el publico y la diversidad de intereses crece. Un evento como el Vive Latino no busca únicamente entrener sino que pretende generar un estado de consciencia colectivo en la búsqueda de cambios sociales positivos. El cine y en especial el genero documental ha estado vinculado estrechamente con la búsqueda de participación ciudadana. Es una gran idea combinar diferentes disciplinas en un mismo evento con la finalidad de unir, educar y motivar a la población.

Agustín Bracho Adalid